No sé si será oportuno aprovecharse de que Cristo está muerto y no resucita hasta el domingo, para plantearle al Gobierno que eleve su financiación a la Iglesia al 0,8% del IRPF. Pasan por las calles lorquianas Vírgenes con miriñaque, con siete puñales y muchas más lágrimas, y crucificados de exangüe madera. ¿Cómo hablar de dinero el Viernes Santo? Eso lo hizo Judas y le fue mal. Por cierto, la tesis de que el apóstol contable cumplió un destino y no fue ningún traidor al Maestro, sólo puede parecerle una novedad a los que han leído muy poco y con muy poca luz. Anda en viejos libros, más o menos doctos. Repito, ¿cómo hablar de dinero cuando Jesús de Nazaret anda hecho un Cristo por las calles? A Él le gustaba poco esa conversación.