Elisa G. C., madrileña de 73 años, es la primera víctima del año en Canarias relacionada con la violencia de género. La fallecida, que llegó a la isla desde Málaga tras separarse de su esposo, de 85 años, recibió una puñalada, al parecer, por discrepancias conyugales que desembocaron en una agria pelea.
La primera muerte por violencia doméstica este abril en el territorio estatal, eleva la estadística nacional a 21 mujeres muertas en lo que va de 2006, frente a las 62 que perdieron la vida el año pasado.
La disputa tuvo lugar en el domicilio conyugal, en el municipio de Santa Brígida, en la isla de Gran Canaria. En un principio, la mujer resultó herida, pero su estado era de tal gravedad que falleció en el Hospital Doctor Negrín sobre el mediodía, tres horas después del ingreso y de que tuviera lugar la pelea con su marido, hechos que se produjeron, según el parte de la Guardia Civil, sobre las nueve y media de la mañana.
Los agentes de la Benemérita llegaron al domicilio de la pareja cuando la mujer ya estaba siendo recogida por una ambulancia y el presunto agresor era retenido por agentes de la Policía Local que habían acudido al lugar de los hechos alertados por los vecinos.
Según se ha podido saber, el matrimonio llevaba dos meses separados y habían iniciado los trámites de divorcio. Las desavenencias conyugales eran continuas y por eso ella decidió trasladarse desde Málaga, en donde vivían, a Gran Canaria, isla en la que llevaba residiendo apenas 15 días en casa de una hija.
El reencuentro en la isla fue fortuito ya que el hombre, Francisco C. A., visitaba Gran Canaria para asistir al entierro de un yerno. La circunstancias llevaron a que la pareja se reencontrara en casa de la hija y se desencadenara la tragedia.