Da mucha pena comprobar que el futuro de nuestros hijos, sobrinos...(yo tengo 32 años)está en manos de los distintos colores y tendencias políticas. Me explico. La educación es un derecho de los padres. Si no pueden elegir lo que creen mejor para sus hijos, se tienen que resignar a lo que aquel u otro gobierno dispone.La nueva ley de educación no va a permitir que mi hijo se forme conforme yo pienso porque el gobierno sólo ayudará a los colegios que tengan su ideario, los públicos; lo cuál atenta contra la libertad de enseñanza ya que no puedo elegir el colegio que crea más conveniente si no tengo medios económicos para ello. ¿De que le va a servir a mi hijo aprender ciudadanía si no sabe ser primero un buen ser humano con fondo espiritual? Cuando en la educación se prescinde de las virtudes cristianas y de la visión sobrenatural del hombre queda la producción de personillas que sólo tienen como valor fundamental y supremo el dinero, el bienestar hedonista y el consumismo.Y a esta educación, al no haber referencia moral, le sigue la droga, la delincuencia, los abortos, la eutanasia. Toda una cultura egoista y antivida. ¿ De verdad quieren eso para sus hijos? ¿Yo no! ¿ Pero quién defenderá el derecho que tengo? Por ahora este gobierno no está dispuesto. ¿Eso es gobernar para todos? Menos palabras y más coherencia.Con tanta basura audiovisual que surge de la pantalla, hemos creado un mundo de ingnorantes y fanáticos, eso sí, sanísimos todos ellos.
Por tanto, del mismo modo que hay fumadores pasivos, yo me declaro tonto pasivo, es decir, alguien que padece la memez ajena. ¿Hay algún organismo que evite, no y los programas \"casposos\" -que para esto está el mando-, sino a quienes los ven y participan de ellos? ¿Hay alguna ley que me proteja?
María Botella
ALBACETE