Hasta el próximo fin de semana permanecerá colgada en el Ateneo Albacetense la colección plástica de Pilar Bermúdez, una pintora de Yeste que, de una forma autodidacta, se inició en el campo de la decoración de muebles. Aunque esta es su segunda exposición individual, Pilar Bermúdez ha participado en varias muestras colectivas presentando un estilo realista y colorido.
-¿Cuánto tiempo lleva entre lienzos y pinceles?
-Hace diez años empecé a decorar y restaurar muebles y baúles. Me casé muy joven y mi vida familiar me ha absorbido tanto tiempo que antes no pude hacerlo. Un día me decidí a probar la restauración de un baúl y no lo tuve que hacer tan mal porque fui contratada en un establecimiento para decorar muebles y restaurarlos.
-¿Sin ninguna formación previa?
-Sin ninguna.
-¿Esto demuestra que hay personas que nacen con capacidad para el arte?
-Yo creo que sí, que hay gente que nace para el arte, aunque luego se tenga que formar. Yo decoraba los muebles por mi propio instinto e inspiración, sin necesidad de libros ni plantillas. Posteriormente conocí a la profesora Luisa Hernández, que tiene un estudio de pintura en Albacete, que ha sido mi maestra durante todos estos años. Ahora tengo un pequeño estudio en su local para mí sola.
-¿Qué le ha proporcionado la pintura?
-Mucha serenidad. Antes era una mujer más alocada e inquieta, todo lo quería hacer deprisa. Gracias a la pintura me siento una mujer más serena y tranquila y, al mismo tiempo, estoy muy satisfecha porque mis cuadros están gustando mucho.
-¿Por qué tiene la necesidad de exponer?
-Expongo mis obras, fundamentalmente, para que me conozcan y reconozcan lo que hago y para que la gente entienda que las mujeres también sabemos hacer buenos trabajos.
-¿Por qué dice eso?
-Porque hay muchos pintores que cuando ven un cuadro firmado por una mujer pasan de largo. De hecho, yo no firmo Pilar Bermúdez sino P. Bermúdez, porque los pintores varones tienen muchos reparos a la hora de reconocer una buena obra pintada por una mujer.
-Su exposición del Ateneo es muy variada en temática, en tamaño y en colorido
-Me estoy atreviendo con todo porque viajo mucho y eso me inspira de forma diferente. Tengo cuadros de los mercadillos de Argentina, flores pintadas desde el interior, retratos familiares, cuevas Me gusta pintar de todo, pero hacerlo desde el interior y de una forma realista. A mí me gusta reconocer lo que veo, prefiero la realidad a la abstracción.
-¿Tiene fuentes de inspiración?
-Tengo 5 ó 6 pintores que me gustan mucho y de cada uno cojo una idea: la luz de Sorolla, los colores de Miguel Cano, el dibujo de Isabel Guerra No se trata de copiar, sino de darle a las obras mi personalidad y mi estilo.
-Usted es madre, ¿los cuadros son como hijos?
-Desde luego, al principio me dada mucha rabia separarme de ellos, porque un cuadro es una cosa muy tuya, algo muy personal.
-¿Hasta dónde quiere llegar?
-Me gustaría ser una pintora reconocida, pero entiendo que en el mundo del arte esto es muy difícil de conseguir.