Hoy arranca la última fase de la remodelación de la vieja carretera de Circunvalación para convertirla en una moderna avenida, tras la firma del acta de replanteo que tuvo lugar el pasado viernes y que da vía libre al inicio de las obras.
Oficialmente las obras se inician hoy con la realización de los trabajos previos de vallado de la zona que servirá para hacer acopio de los materiales, de señalización o de traslado de la maquinaria a la zona, aunque probablemente no será hasta que pase la Semana Santa cuando comiencen realmente.
Las obras arrancarán en el punto en el que terminó la anterior fase, en el cruce de la Circunvalación con la carretera de Peñas de San Pedro y la calle del Rosario.
En principio, tanto la empresa como la Consejería de Obras Públicas se plantearon que los trabajos pudieran empezar por dos puntos a la vez para avanzar de modo más rápido, pero tras debatirlo durante semanas se ha optado porque los dos equipos que van a trabajar en las obras desde el inicio se concentren en un tramo, para ir finalizando tramos completos con el objetivo de afectar lo menos posible a la circulación en la capital.
El tratamiento que recibirá la última fase de remodelación de la Circunvalación será prácticamente el mismo que se ha dado a la tercera con un parque lineal que discurre paralelo a la calzada y cuyo ancho variará en función de la amplitud de la calle, carril bici, una mediana ajardinada y aparcamientos a ambos lados.
Tres tramos
La obra se dividirá en tres tramos, ya que se trata de la fase más larga, con más de un kilómetro y medio de longitud.
En el primer tramo las obras comenzarán en la carretera de Peñas de San Pedro y discurrirán hasta la calle de la Estrella. Se trata de poco más de cuatrocientos metros de longitud en los que se construirán tres carriles de circulación en cada sentido. Este tramo contará con una acera de ancho variable de entre seis y once metros. Además, tendrá una mediana ajardinada de tres metros de anchura y se reservará casi dos metros de anchura para los aparcamientos en línea.
El segundo tramo, cuyas obras no comenzarán hasta que terminen las del primero, discurrirá entre la calle de la Estrella y la avenida de España. El tratamiento, el mismo que en el tramo anterior, con la salvedad de que la zona más próxima a la intersección con la avenida de España se dotará de cuatro carriles de circulación en el sentido hacia Valencia. El tramo cuenta con poco más de 500 metros de longitud. El tercer, y último tramo, que como el anterior tampoco comenzará hasta que se haya finalizado el segundo, comienza en la avenida de España y discurre hasta la Facultad de Medicina, con el subtramo entre el cruce con la carretera de Murcia y la Facultad de Medicina. El tramo tiene una longitud total de 600 metros.
Cuatro meses por tramo
En la mejora de cada tramo se invertirá en torno a cuatro meses hasta completar los doce meses de obra.
La empresa Sacyr se hizo con la adjudicación de las obras ya que ofreció un presupuesto de 8.681.693,68 euros, casi dos millones menos que el presupuesto previsto inicialmente. Además, tal y como explicó a este diario el delegado de Obras Públicas, aunque el plazo para la remodelación se fijó en 15 meses la empresa adjudicataria se ha comprometido a tenerlas finalizadas en un año.
Otro dato significativo es que la circulación no se cortará en ningún momento y siempre se mantendrán los dos carriles de circulación en cada sentido «salvo en momentos muy puntuales», puntualizó el delegado de Obras Públicas. Martínez Valero aclaró que para ello se van a iniciar los trabajos para la construcción de los nuevos carriles ya que se aprovecharán los terrenos colindantes para poder hacerlo, y así facilitar la circulación durante las obras.
Alumbrado y saneamiento
Con la transformación de la antigua carretera en una moderna avenida, también se cambiará toda la red de saneamiento, ya que desde hace casi dos años está finalizado el colector, que ahora con las obras se conectará definitivamente. El alumbrado público instalando 210 columnas de nueve metros de alto y otras 245 de cuatro metros para las farolas.
El camino para las obras está prácticamente despejado, ya que la semana pasada el Ayuntamiento aprobó la semana pasada el convenio urbanístico para la eliminación del lavadero existente en el cruce de la avenida de España y sólo queda el escollo de la gasolinera de la carretera de Murcia, que se mantendrá donde está ahora hasta que se urbanice todo el sector y se pueda retranquear. No obstante, las obras se llevarán cabo y esa parte quedará a cargo del agente urbanizador de la zona.