Si la pintura tuvo en Picasso al genio más destacado del siglo XX, la arquitectura lo tuvo en Le Corbusier. El gran creador suizo acuñó la frase «la casa es una máquina para vivir», pero fue mucho más que un gran arquitecto. Como los grandes talentos del renacimiento, el respetado Le Corbu -El Cuervo-, brilló en otras disciplinas. Pintor, escultor, grabador, escritor, diseñador, urbanista, capacitado teórico e indesmayable grafómano, Le Corbusier dedicó casi una decena de años de su vida a resumir su poética en un libro esencial, El poema del ángulo recto.