Los delitos contra el patrimonio, esto es, los robos con violencia e intimidación, robos con fuerza en las cosas, hurtos, insolvencias, estafas y apropiaciones indebidas, han supuesto más de la mitad de los expediente incoados por la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que, en su memoria de 2005, hace responsable del aumento producido en este ámbito a los inmigrantes que vienen en busca de trabajo en las temporadas agrícolas o a individuos que pertenecen a bandas organizadas procedentes de otros países.