Los jóvenes españoles se han instalado en una especie de adolescencia eterna y, en esta bruma, han construido su estado vital. Las dificultades que les pone la vida para emanciparse han provocado que «prolonguen la adolescencia en el tiempo». El diagnóstico es de Javier Elzo, catedrático de Sociología y uno de los coautores del informe Jóvenes Españoles 2005 presentado ayer en sociedad y patrocinado por la Fundación Santa María, especialista ya en elaborar desde 1984 estudios sociológicos que configuran el perfil de la juventud española.