Dani Mateo hace monólogos por tres razones. Una es obvia: «Por dinero», dice sin rubor este veinteañero barcelonés. Otra de sus motivaciones es la de demostrar a su familia que sigue siendo el gamberrete «de la casa». Y su tercer estímulo, el más oscuro, tiene que ver con la venganza. «Todos los que hacemos monólogos hemos sido los payasetes a los que el profe echaba de clase, pero ahora él sigue dando clases de ESO y yo gano dinero con esto», espeta este showman. Presentador de Noche sin tregua en el canal Paramount Comedy y apasionado de la radio, donde también trabaja, Mateo anima a los jóvenes que hacen botellón -muchos de ellos de su edad- a que «salgan a la calle y tomen los micrófonos».