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ALBACETE
Albacete
Nueva vida para un retablo
Una empresa abulense está restaurando la pieza que decora el altar de la iglesia de la Purísima Concepción
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En octubre de 2005, el retablo mayor que preside la iglesia parroquial de la Purísima Concepción de Albacete entró en 'dique seco' para comenzar, una vez finalizados los trabajos que está llevando a cabo la empresa abulense Alfagía Conservación de Bienes Culturales (CBC), una nueva vida.

La restauración de esta pieza de estilo barroco churrigueresco está financiada por la Junta de Comunidades, que aporta los más de 158.000 euros necesarios para llevar a cabo el proyecto, y está previsto que en el mes de mayo los albaceteños puedan disfrutar de una obra que costó, a principios del siglo XVIII, 7.500 reales de vellón. Los encargados de insuflar nuevos aires al retablo son Javier Bardón, Isabel Castro y Fernando Fernández, licenciados en Historia del Arte y Diplomados en Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Los tres llegaron a la capital albaceteña con la misión de recuperar el conjunto, que antes estuvo ubicado en la iglesia de las Justinianas.

En el taller habilitado en la parte superior del templo de la Purísima se distribuían, el pasado viernes, algunas piezas de este hermoso 'puzzle': un oscurecido lienzo del Crucificado, los angelotes encargados de adornar las columnas salomónicas y las dos esculturas de los lados del retablo, una santa de identidad desconocida y la figura de San Lorenzo Justiniano, ambas talladas en madera policromada.

Todo ello ha pasado ya por las manos del equipo encargado de su recuperación, que ha consistido, fundamentalmente, en «la eliminación de un repinte que afectaba tanto a las zonas de oro como a las de marmolizado, que habían sido cubiertas con una pintura muy oscura», explicaba Javier Bardón, quien añadía que el retablo «se veía de un tono pardo negruzco y no se distinguía nada».

Quitar esas capas es lo que más trabajo ha llevado, casi cuatro meses de labor minuciosa que ahora continuará con la reconstrucción de las piezas que faltan. Bardón comentaba, en este sentido, que se ha cambiado el banco del retablo, que tenía un zócalo de granito del siglo XX, y se va a volver a elaborar en madera siguiendo la estructura.

Igualmente, se ha llevado el sagrario de la parte inferior del retablo a su lugar original y se va a actuar en el camarín de la Virgen. En este punto, Bardón recordó que la imagen actual es reciente, aunque originariamente formaba parte del conjunto una obra de Salzillo que ahora se encuentra en Murcia.

Sobre el proceso de restauración, Bardón subrayaba que no es lo mismo trabajar en una pieza que va a estar en un museo o en un lugar de culto, como es el caso del retablo albaceteño, y resaltaba la importancia de respetar la «pátina», esto es, la huella que el paso del tiempo ha ido dejando en la obra artística.

Historia

La ejecución del retablo se encomendó al maestro ensamblador y escultor Francisco Montllor en 1702, y su historia está ligada, inicialmente, a la orden de las Justinianas. Hacia el año 1935, el Ayuntamiento de la capital, en cuyas manos había quedado el convento de aquéllas tras la desamortización de Mendizábal, decidió demoler el edificio de la iglesia para la reforma del Altozano, y la pieza fue guardada por un carpintero.

Cuando concluyó la Guerra Civil, el retablo vio la luz otra vez para sustituir al original del templo de la Purísima, que fue quemado durante la contienda, y se procedió entonces a trasladarlo y a recomponer el nuevo en ese lugar, donde ha permanecido desde entonces.

Aunque el trabajo de estos profesionales de la restauración es pormenorizado, hasta el punto de que viéndolos enfrascados en su labor parece que se detiene el tiempo, el proyecto para remodelar esta joya del siglo XVIII tiene unas fases que hay que cumplir y una fecha de finalización: el 17 de mayo, indicaba Bardón.

Alfagía, la empresa encargada del proyecto, está especializada en la conservación de retablos, que han constituido hasta la fecha su mayor volumen de trabajo. «Ahora mismo, Isabel (Castro) se marcha a comenzar un retablo gótico en Ródenas, Teruel, y Fernando y yo nos iremos, una vez concluida nuestra labor aquí, a un retablo renacentista en Medina del Campo, en Valladolid».

Al igual que sus compañeros, Bardón se consideraba un afortunado por poder ganarse la vida como restaurador. Sobre su trabajo, aseguraba convencido que «no deja de ser un privilegio, porque estás en contacto con las obras y pasas a formar parte de su historia: garantizas su permanencia en el tiempo».



Vocento
LA VERDAD DIGITAL, S.L. (SOCIEDAD UNIPERSONAL). Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia. CIF: B73096802.
Inscrita en el Registro Mercantil de Murcia al Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción primera.

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