Los vecinos de Balazote acudieron ayer al cementerio de la localidad para despedir a su paisano Andrés Blázquez, que perdió la vida como consecuencia de una supuesta agresión por parte de un vecino de San Pedro, C.G.M., que en estos momentos está en libertad con cargos.
Un familiar del fallecido, Ramona Cuerda, manifestó a la agencia Efe que la familia de Andrés «está doblemente consternada, primero por su muerte, y luego porque está saliendo en los medios que hubo una pelea, cuando en ningún momento hubo pelea, sino una agresión hacia él».
Agresión
Agregó que fue «una agresión brutal y con ensañamiento porque al ingresar para recibir los primeros auxilios llevaba la mandíbula rota y tenía un encharcamiento craneal porque tenía desplazada la masa encefálica» y aseguró que «a él no le dieron la oportunidad de defenderse».
Ramona Cuerda lamentó que «tampoco se ha informado de que el agresor es una persona conflictiva en el municipio, que ha tenido problemas de malos tratos, y están poniendo a Andrés al mismo nivel, como si hubiera sido -dijo- una pelea entre dos personas y eso es lo que consideramos injusto».
La familia confía en que sea la investigación policial, por un lado, y el resultado de la autopsia, por otro, los que pongan de manifiesto «lo que sucedió realmente» y el grado de agresión que sufrió Andrés Blázquez.
Por último, Cuerda afirmó también que el fallecido era una persona «totalmente pacífica» y dijo que tenía un restaurante y cuando se producía alguna discusión o pelea, «él se metía para adentro».
Andrés Blázquez era vecino de Balazote, tenía 42 años de edad, y estaba casado y tenía dos hijos.