En ocasiones, el hecho de no conseguir plaza en una guardería es un auténtico drama para una familia. Pepa Pérez García, responsable de la escuela infantil Garabatos, conoce de primera mano la desesperación a la que llegan las familias. El día 1 se abrió el plazo de solicitud de plaza de esta escuela infantil y a las tres de la madrugada ya había padres esperando. De 7,15 a 7,50 de la mañana se adjudicaron todas las vacantes y ayer la lista de espera rondaba las 210 personas. El centro ampliará pronto para llegar a las 104 plazas, pero no serán suficientes para responder a toda la demanda.
En opinión de Pérez García, «los abuelos están sobrecargados» porque son los que tienen que hacerse cargo de los niños cuando los padres no encuentran centro o cuando enferman.