EL espíritu de Baden Powell todavía sigue vivo en más de un millar de boy scouts, grandes y pequeños, que hoy permanecen en activo en la capital albacetense. Pero detrás de ellos siempre hay adultos que. durante algún tiempo de su infancia, adolescencia o premadurez, dedicaron su tiempo libre a difundir los valores del escultismo: «Alerta hermano scout siempre fiel a tu promesa, siempre fiel a tu patria, fiel a Dios » se canta como himno mientras se juntan los tres dedos centrales de la mano derecha y se rinde pleitesía a la pañoleta con los colores que identifican a cada grupo scout y a la conocida flor de lis.
Con el fin de agradecer los esfuerzos y el tiempo que dedicaron a los más jóvenes, los scouts de Calasanz de Albacete, apoyados por su comité de padres, han convocado una convención de veteranos y antiguos componentes del grupo, que se celebrará el próximo sábado, 1 de abril, en las instalaciones del restaurante Posada del Real de esta ciudad.
Según explicó el jefe de grupo y coordinador de la iniciativa, Andrés Gómez García, el objetivo de esta convención no es otro que «mostrar nuestro agradecimiento a la gente que ha colaborado en este proyecto educativo a lo largo del tiempo para, de esta forma, poder abundar más en la historia del grupo».
En la convención se ha implicado al comité de padres y a todos los miembros actuales del grupo, que se han encargado de distribuir cartelería e información sobre la iniciativa y de realizar llamadas a los antiguos scouts que formaron parte del grupo.
La tarea de información ha sido tan efectiva que, por el momento, se calcula que asistirán unas 350 personas vinculadas a este grupo, el más veterano de cuantos continúan su andadura en la provincia, pues se tiene la sospecha de que se creó antes de la Guerra Civil, si bien la documentación más antigua con la que cuenta data de 1963. Un grupo que ha estado muy vinculado a las Escuelas Pías (Escolapios) de Albacete, de las cuales se separaron en 1996 tras la adquisición de unos nuevos locales en la Plaza de la Mancha (Villacerrada). Volviendo a la convención de este sábado, los actos se abrirán con la inauguración de una pequeña exposición de pañoletas, camisas, insignias, libros de tropa y manada, artículos publicados en prensa sobre el grupo Posteriormente se proyectará un audiovisual sobre la historia de los scouts de Calasanz y se rendirá un homenaje a los 16 jefes que han pasado por el grupo. La clausura de la convención se cerrará con el tradicional fuego de campamento de los scouts, en el que se esperan actuaciones de antaño a cargo de todas las generaciones que pertenecieron al Movimiento Scout Católico (MSC).
La actualidad del grupo
En la actualidad, el grupo Calasanz tiene censados 250 scouts con edades comprendidas entre los 8 y 18 años. Por lo general, al alcanzar la mayoría de edad y continuar en el grupo se convierten en scouters (monitores), si bien para ello deben recibir previamente el título de monitor de actividades juveniles que imparte el MSC a través de cursos homologados por el Gobierno de Castilla-La Mancha. A partir del primer año, este título puede superarse con el curso de director de actividades juveniles y con jornadas, talleres y seminarios de reciclaje.
El grupo Calasanz reúne a sus componentes por grupo de edad, de tal forma que los más pequeños están en la manada, los niños entre 10 y 14 años en tropa, los pioneros tienen entre 14 y 15 años y los rutas de 15 a 18 años.
Su metodología consiste en celebrar una reunión semanal, acampadas, excursiones y un campamento anual, principalmente, actividades en las que, a través del juego, los monitores intentan que los scouts adquieran responsabilidades y se conviertan en personas comprometidas, críticas con la sociedad y asuman como suyos valores de tolerancia, convivencia y compañerismo.