Se calcula que más del 65% de los adolescentes de la provincia de Albacete bebe alcohol y, de estos, más de la mitad reconoce haberse emborrachado en alguna ocasión. Hay una minoría que con sólo 11 años ya se confiesa consumidor, pero llama especialmente la atención que beber en la calle sea la conducta más habitual a partir de los 14 años. Estos adolescentes se las ingenian, a través de la ayuda de compañeros mayores, para conseguir el alcohol en las grandes superficies y eligen la calle para beber porque no está prohibido y, sobre todo, porque están convencidos de que sus padres no se van a enterar de nada.