La Comisión Europea adoptó ayer una postura abiertamente beligerante contra España, al denegar la petición de plazo adicional reclamado por el Gobierno de Zapatero para contestar a los requerimientos de información sobre el Decreto-ley de reforma de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que el Ejecutivo comunitario formuló el pasado día 3. La negativa de Bruselas fue transmitida a las autoridades españolas a última hora de la tarde del miércoles, y recibió dos días después una rotunda respuesta del Consejo de Ministros. Su vicepresidenta primera, Fernández de la Vega, reclamó respeto para las exigencias que plantea la tramitación del Decreto ley en España. El texto en cuestión, comúnmente considerado como una herramienta para obstaculizar la OPA de E.On sobre Endesa, no será convalidado hasta el próximo jueves por el Congreso español. Posteriormente, y según De la Vega, el Gobierno hará llegar a Bruselas la información que reclama.
El portavoz de Mercado Interior, Oliver Drewes, manifestó que la negativa de la CE a conceder los 9 días reclamados por el Gobierno español responde «a la urgencia y a la complejidad del caso». Drewes no fuecapaz de explicar en qué facilitaría la resolución de este expediente, y cómo.