El vicepresidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Fernando Lamata, y el consejero de Industria, José Manuel Díaz, inauguraron ayer en Madrid la primera oficina de promoción turística fuera de la Comunidad, cuyo objetivo será difundir y promover el turismo castellano-manchego en la capital.
La Oficina de Turismo de Castilla-La Mancha, situada en la céntrica calle de O'Donnell de Madrid, pretende convertirse en un centro activo de información turística, y entre sus funciones estará fomentar la comercialización de los productos turísticos de la región, proporcionar información a los visitantes e intensificar la relación con la Secretaría General de Turismo.
Además, la oficina colaborará con la administración regional al facilitar información de interés sobre el mercado receptivo y sus tendencias, ofrecerá consejo y ayuda a los visitantes y servicios complementarios como la organización de viajes, reservas de espectáculos, hoteles, restaurantes, venta de publicaciones o atención de reclamaciones.
El personal
La oficina contará con un coordinador, encargado de organizar el trabajo en la misma, y el resto del personal técnico se encargará de atender al público y realizará tareas de comunicación externa, administrativas y promoción de la región y sus productos.
Madrid es el principal mercado para Castilla-La Mancha, al suponer el 24 por ciento de los visitantes de la Comunidad Autónoma, motivo por el cual la primera oficina que se abre fuera de la región ha tenido como sede la capital.
El vicepresidente primero de la Junta destacó que de esta manera la región «abre sus puertas» a Madrid y al sector turístico, y animó a los empresarios presentes en el acto a invertir en un turismo «que ya no puede ser a granel», sino que debe especializarse y dirigirse a segmentos muy determinados.
Lamata recordó que el Gobierno regional invertirá 25 millones de euros hasta el año 2009 para acometer el Plan de Ordenación y Promoción del Turismo de Castilla-La Mancha con el fin de configurar un modelo turístico que se adapte al perfil del turismo del siglo XXI.
Se mostró convencido de que la estrategia para impulsar este sector, que supone el diez por ciento del PIB de la región y emplea a 40.000 personas, está «bien diseñada», aunque apostó por «darle forma» y concretar los esfuerzos «para no perder oportunidades».