Una de las principales ocupaciones de Luis del Val ha sido la de escritor. Además de haber ejercido como periodista en publicaciones como Interviú, Tiempo, Diario 16 o La Vanguardia, es autor de casi una veintena de libros entre los que destacan las novelas Buenos días, señor ministro; Las amigas imperfectas; Volveremos a Venecia o el libro de relatos Cuentos del mediodía. Precisamente, hoy firmará en Albacete ejemplares de la segunda entrega de estos relatos, titulada Cuentos de medianoche.
-¿Qué tipo de relatos se puede encontrar el lector en Cuentos de medianoche?
-Cuentos de medianoche es la cruz de Cuentos del mediodía. Este primero era más luminoso, más optimista, más alegre, y el segundo está enraizados más con lo mistérico, lo esotérico, más relacionado con la noche son cuentos más inquietantes y misteriosos.
-¿Por qué cuentos?
-Porque el cuento es la impresión de una emoción que no da para una novela, pero sí para un corto o para una fotografía. Esto exige una cierta disciplina que a mí como escritor me gusta, porque es ponerte un corsé en el cual tienes que ser muy austero en los medios a emplear, porque no te puedes perder en adjetivos ni en grandes descripciones, sino que tienes que ir al meollo de lo que quieres contar de una manera muy espartana. Yo diría que es una cura de humildad y una interesante gimnasia.