Decenas de pacientes españoles, como Rocío Jurado, peregrinan cada año a Houston con la esperanza de que en el célebre Centro Oncológico Anderson se obre el milagro. La demanda que el hospital del sur de Estados Unidos tiene entre la población hispana es tal que la firma abrió a finales de 2000 una delegación en Madrid para el tratamiento del cáncer. Los expertos, sin embargo, consideran que, en la actualidad, el viaje al otro lado del Atlántico resulta prácticamente innecesario.
La Sanidad pública española ofrece las mismas terapias -exactas, porque los protocolos de intervención son iguales- que las que se pueden recibir en cualquier hospital occidental. «Cada centro puede aportar algo que le diferencia del resto, pero más del 95%de lo que allí se ofrece es lo mismo que se puede tener aquí», explica el jefe de servicio de Oncología Médica del hospital de Cruces, Guillermo López Vivanco.
«No puedes contar con los líderes de todo, con los mejores especialistas en cáncer de mama, de páncreas... Es imposible», razona el especialista. El cáncer son en realidad más de 200 enfermedades distintas; y nunca un mismo centro puede aglutinar a los 'primeros espadas' de todas. «La selección mundial de fútbol no existe».
Otra cuestión diferente es que el paciente, ante un pronóstico incierto, busque una segunda opinión. «Los famosos deberían justificar sus decisiones para no dejar la Sanidad pública a los pies de los caballos. Parece como si la medicina de aquí fuera sólo para pobres; y no es así. El sistema de salud estadounidense, de pago por servicio, nada tiene que ver con el nuestro», resume López Vivanco. Son muy pocos los casos que se derivan desde los hospitales españoles a los estadounidenses.