España ha dado un vuelco. Las mujeres han salvado la actuación en los campeonatos del mundo en pista cubierta. Ruth Beitia consiguió la segunda medalla, esta vez de bronce, tras la plata de Glory Alozie. La saltadora de altura sube a su primer podio de un Mundial un año después de proclamarse subcampeona de Europa. Ruth se abre paso de esta forma hasta la primera línea del atletismo español, que se marcha de Moscú con dos preseas y siete puestos de finalista. José María Odriozola, una vez más, ha vuelto a clavar su pronóstico.
Concha Montaner se sumió en la histeria total tras su último salto de la final de longitud. La valenciana, a quien perseguía una leyenda negra en las competiciones de alto copete, parecía haber hecho trizas su tragedia tras un vuelo que la dejó a 6,76 metros de la tabla. No miró la referencia con excesivo interés. Pensaba que no iba a mejorar su cuarto puesto, pero el marcador le contradijo: segunda. Pero quedaban dos atletas que podían bajarla de su pedestal. Y lo hicieron. Su sueño duró sólo un par de minutos.
Primero fue la estadounidense Tianna Madison quien bajó un peldaño a Montaner. Se fue hasta 6,80. Pero aún quedaba otra rival, la versátil Naida Gomes, quien remató el derribo de la española con su segundo récord de Portugal del día y el tercero en esta competición (6,76). La saltadora de L'Eliana se quedaba sin bronce por culpa de las segundas marcas.
Kotova tocaba el cielo del Olimpiyskiy Sport Palace en una jornada repleta de estrellas. Como Maria Mutola, la mozambiqueña de acero, que se mostraba reticente a preparar la pista cubierta, pero que al final viajó para aguar la fiesta rusa y colgarse su séptima medalla de oro en sus octavos Mundiales en sala. Sólo Formanova ha conseguido derrotarla en sus ocho intervenciones.
La jornada de clausura arrojó también las dos finales masculinas de mayor calidad. Por un lado la de los 800, en la que el keniano Wilfred Bungei, arruinó la exaltación de Yuriy Borzakovkiy.
El campeón olímpicosucumbió ante Bungei y también ante el surafricano Mbulaeni Mulaudzi. Bungei podrá empezar a tutear a muchos de sus ilustres familiares, como Wilson Kipketer o Henry Rono. El español Juan de Dios Jurado sólo pudo ser sexto en esta carrera. Su objetivo ya estaba cumplido.
Aunque quien ha vuelto a hacer historia es Kenenisa Bekele, el primer ser humano en proclamarse campeón del mundo en pista cubierta, al aire libre y en campo a través. Nadie antes lo había conseguido. Ni hombre ni mujer.
El etíope, el heredero de Haile Gebrselassie, impuso su descomunal cambio final en los 3.000 para despojarse del acoso del ahora qatarí Saif Saaeed Shaheen, el plusmarquista mundial de los 3.000 m obstáculos, y del keniano Eliud Kipchoge.