Hubo un tiempo en que Houston vivía del petróleo y de los retos de la NASA. Hoy, un tercer sector, el médico, ha disparado su economía. El TMC se ha convertido en el centro mundial de la lucha contra el cáncer. Una ciudad de vanguardia científica y tecnológica, que aplica la medicina hasta el límite del milagro. Eso sí, como corresponde al país del libre mercado, los servicios se cobran en millones. A cambio, este gigantesco sanatorio de la élite mundial garantiza un esfuerzo supremo por prolongar la vida. En España la batalla contra el cáncer también se gana cada día.