La Audiencia Nacional decidirá si la causa por la que hoy se pretendía juzgar a Juan Carlos Iglesias Chouzas Gadafi, en relación con el robo de una troqueladora en Vizcaya en 1991, está prescrita, por lo que acordó el aplazamiento de la vista hasta que no resuelva el asunto.
En las cuestiones previas antes del inicio formal del juicio, la defensa de Gadafi ha pedido al tribunal que acordara la prescripción de la causa, ya que alegó que han pasado más de diez años entre la fecha en que ocurrieron los hechos y la comunicación al acusado de su imputación, en octubre de 2005. El fiscal se ha opuesto a esta petición, por lo que ha solicitado que se celebrase el juicio, en el que pide 13 años para Gadafi, y que se cite, como testigos, a los cinco etarras que ya fueron condenados por estos hechos. El presidente de la Sala, Fernando García Nicolás, ha explicado que el tribunal "no puede resolverlo ahora" y "tiene que estudiar" la petición de la defensa del etarra, y ha añadido que la Sala dictará un auto, además de adelantar que si rechaza la prescripción admitirá las declaraciones solicitadas por el fiscal.
El Ministerio público pide esta pena para Gadafi por su vinculación en el robo de un vehículo en 1991, en compañía de otro supuesto miembro del comando Vizcaya, a cuyo propietario mantuvieron retenido en el interior del automóvil y al que dejaron luego atado con cadenas a un árbol en el valle de Trápaga (Vizcaya), hasta que fue liberado seis horas después por la Ertzaintza . Los presuntos terroristas, tras abandonar al propietario del vehículo, se dirigieron en el coche a una tienda de repuestos de la localidad de Santurce (Vizcaya), donde junto a otros compañeros del comando sustrajeron una máquina troqueladora de placas de matrícula -valorada en 1.803 euros-, después de intimidar al propietario de la tienda.