Desde ayer y hasta el próximo 31 de marzo se podrá visitar en el Centro Cultural de la Asunción la exposición de Antonio Luzgardo, que bajo el título La mariposa es el alma que soñaré... presenta más de noventa obras de variada temática y formato, en la que predomina la producción reciente de finales de 2005 y algunas de 2006.
En todas ellas se puede apreciar su sello personalísimo, caracterizado por el trazo suelto, seguro y nervioso y, sobre todo, por la increíble paleta de colores, a veces casi imposibles.
A pesar del exhaustivo y variado contenido de la colección, se pueden agrupar las obras temáticamente. Por un lado están las mitológicas, en las que el artista repasa diferentes momentos y escenarios de su vida que por alguna razón han marcado el desarrollo de su personalidad y estilos pictóricos. Utiliza para ello una técnica heredada del cómic, dividiendo el cuadro en viñetas mudas, contándonos en cada una de ellas una pequeñas historias que al juntarlas forman una sola obra armoniosa y coherente con el color como nexo y la cronología como límite.
Otro bloque lo forman las obras abstractas en las que juega con sus colores a golpe de espátula, siendo los resultados sorprendentes por su gran impacto visual.
Los desnudos protagonizan otra parte de la colección. Sensuales, mórbidos, andróginos; algunos transmiten serenidad y otros erotismo, pero todos reflejan la belleza del cuerpo humano.