La igualdad en la toma de decisiones será el miércoles el sueño posible del Día Internacional de la Mujer, que este año centra su atención en la urgente necesidad de llevar los lentos pero inexorables avances femeninos hasta la cima de la adopción de decisiones. Pero la tarea, a juzgar por el abrumador desequilibrio, es ingente: ni un solo país ha alcanzado la paridad en el poder legislativo (el que más se acerca, con un 48,8% de parlamentarias, es ¿Ruanda!), y la situación es aún más desigual en los ámbitos empresarial, académico y mediático.