«Cordones umbilicales: transformación de basura en oro clínico». Era la afirmación contundente que realiza el editor del Journal of the American Medical Association. La definición es elocuente y también algunos hechos. El primero, lo sucedido hace tres años con la petición del servicio de Hematología del Hospital General Universitario de Albacete avalada por la dirección y gerente del centro hospitalario y en la que se pedía a la Consejería de Sanidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la creación en este Hospital de un Banco de cordones umbilicales.