La Pontificia Academia para la Vida celebra hoy y mañana un congreso en el que teólogos, filósofos, expertos en bioética y científicos de todo el mundo discutirán sobre El embrión humano antes de la implantación. Aspectos científicos y consideraciones bioéticas. Este encuentro tendrá lugar dos días antes de la celebración, el miércoles, de la XII Asamblea General de ese organismo.
El pasado viernes, el obispo de Groningen (Países Bajos), teólogo moralista, médico y experto en bioética, Willem Jacobus Eijk, comentó, durante la rueda de prensa de la presentación del seminario, que «los conocimientos embriológicos y genéticos actuales nos dan indicaciones preciosas acerca de que el embrión tiene la identidad específica de una persona humana».
«La identidad la determina fundamentalmente, si bien no solamente, el genoma humano, presente y activo desde la concepción. Por lo tanto, si bien es imposible demostrar empíricamente una presencia personal desde la concepción, la reflexión filosófica sobre el estado bio-antropológico del embrión humano indica una incongruencia de la humanización gradual con la visión del individuo humano como una unidad sustancial de espíritu y cuerpo», añadió.
El congreso, que tendrá lugar en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano, será inaugurado por el presidente de la Academia para la Vida, el obispo Elio Sgreccia, y a continuación intervendrá el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, el cardenal Javier Lozano Barragán, que introducirá el tema La cultura de la muerte contra la cultura de la vida en las enseñanzas de la Evangelium vitae.
Por otra parte, El papa Benedicto XVI expresó ayer, durante el rezo del Ángelus, una «severa condena» de los actos de violencia contra los lugares de culto, tras los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en Nigeria y los atentados contra las mezquitas en Irak de esta semana. «Las noticias trágicas sobre los actos de violencia en Irak se suceden estos días con atentados contra las mezquitas», declaró el papa Benedicto XVI en italiano. «En Nigeria ocurrieron enfrentamientos entre cristianos y musulmanes durante varios días, con numerosas víctimas y la destrucción de iglesias y mezquitas», agregó.