Las bajas temperaturas y la amenaza constante de lluvia impidió que el carnaval infantil fuera más multitudinario y que arrancara, tal y como estaba previsto, desde el Molino de la Feria hasta el polideportivo del Parque.
Los más pequeños, que pudieron disfrutar de música, juegos, diferentes talleres y merienda, prefirieron irse directamente hasta el pabellón polideportivo y participar al calor de la calefacción y al resguardo de la posible lluvia de las actividades que tenían preparadas la asociación de animación cultural y teatral Farándula de Albacete.