El etarra Igor Miguel Angulo Iturrate, de 32 años y miembro del comando Nafarroa, se ha suicidado en su celda de la cárcel de Cuenca donde cumplía una condena de 34 años por diversos delitos relacionados con el terrorismo.
El cuerpo de Angulo Iturrate, nacido en Bilbao, fue encontrado en el recuento de las ocho de la mañana colgado con un cordón de una bota de la reja de la ventana de su celda. El preso, cuya condena había sido acumulada a 20 años de cárcel, estaba en primer grado penitenciario y no compartía celda con ningún otro interno.
Angulo Iturrate estaba condenado por pertenencia a banda armada, falsificación de documentos, tenencia de explosivos y depósito de armas.
El etarra ingresó en prisión el 1 de diciembre de 1996 y desde marzo de 2001 se encontraba en la cárcel de Cuenca. Según Instituciones Penitenciarias, el fallecido recibió el pasado sábado la visita de dos amigas.
Los responsables penitenciarios han avisado ya a la familia del fallecido y al Jugado. Según fuentes cercanas a los hechos han informado de que no se ha encontrado ninguna carta y tampoco se tenía conocimiento de que el etarra tuviera problemas psicológicos. Asimismo han subrayado que no había generado problemas en prisión, aunque seguía en todo momento las directrices de la banda terrorista.
El ministro del Interior, José Antonio Alonso, ha declarado que se ha abierto una investigación para determinar las causas del presunto suicidio del etarra Igor Miguel Angulo Iturrate, de 32 años y miembro del "comando Nafarroa", en la cárcel de Cuenca. De esta forma se pronunció el titular de Interior, al ser preguntado sobre esta cuestión, tras asistir a la inauguración de las nuevas instalaciones de la base centro del Servicio Aéreo de la Guardia Civil en Torrejón de Ardoz.
Concentración abertzale en el tanatorio
Unas cuarenta personas se concentraron esta tarde frente al tanatorio municipal de Cuenca donde se encuentra el cadáver de Igor Miguel Angulo Iturrate, de 32 años y miembro del "comando Nafarroa" de ETA, que se ha suicidado en la celda de la cárcel de Cuenca donde cumplía una condena de 34 años.
Los concentrados, presumiblemente miembros de grupos abertzales que se desplazaron a la capital conquense, permanecieron unos diez minutos en silencio a las puertas del tanatorio, con carteles con la leyenda "Igor gogoan, zaitugu. Dispersión asesina". Después colocaron en la pared del tanatorio una ikurriña con crespón negro, bajo la cual situaron uno de los carteles citados y un ramo de flores.