La Sala de Exposiciones de la Fábrica de Harinas alberga la muestra «Diseñadores para un libro: Homenaje al Quijote», una exposición compuesta por los trabajo de más de 50 diseñadores españoles y latinoamericanos, en la que se da a conocer al público un conjunto de carteles realizados como homenaje al cuarto centenario de la publicación del libro de Miguel de Cervantes,
La muestra que ha sido comisariada por Raquel Pelta, historiadora del diseño, profesora de la Escuela Superior de Diseño Elisava (Universidad Pompeu Fabra de Barcelona) y de la Universidad Politécnica de Cataluña-, fue inaugurada en la mañana de ayer por el delegado de la Junta en Albacete, Manuel González Ramos, y la delegada provincial de Cultura, Llanos Moreno.
La muestra cuenta con la presencia de los Premios Nacionales de Diseño Alberto Corazón y José María Cruz Novillo, junto a los que intervienen otros profesionales de reconocido prestigio como Emilio Gil, Pep Carrió, Sonia Sánchez, Pepe Gimeno, Paco Bascuñán, Marisa Gallén, Sandra Figuerola, Andreu Balius, Eumo Gráfic, Germinal, Juan Martínez, Oyer Corazón, Miryam Anllo, José María Ribagorda, Miguel Ochando, Alfonso Meléndez, Manuel Estrada, Álvaro Fuster, Paco Rallo, Miguel Sanza, Manuel Estradera, Sebastián García Garrido, Gráfica Futura, Antonio Herráiz, Jorge Lorenzo, Maquinistas Geométricos, Laura Meseguer, Revisión Deseño, Tres tipos Gráficos, Vasava Artworks - Leila Méndez, Gabriel Martínez, Sonia Díaz, Jordi Ubanell, Rober Pallars y Oriol Nicolás. A ellos se suman los argentinos Rubén Fontana, Pablo Cosgaya, Marcela Romero y Hernán Ordoñez, y el mejicano de origen cubano Félix Beltrán.
De la Región
Se añade, además, una selección de algunos de los mejores diseñadores de Castilla-La Mancha, entre los que cabe mencionar a Luis Sardá, Julio Sanz, Juan Ignacio Flores y Adela Cabañas, Caballero Asociados, Pablo Gallardo, Fernando Martínez y Lucio Moreno. Organizada por la Empresa Don Quijote 2005, «Diseñadores para un libro: Homenaje al Quijote» es una mirada hacia una obra esencial para la Historia de la Literatura universal.
En este caso, dicha mirada se dirige, no sólo hacia la figura del hidalgo y su escudero, sino hacia el libro en su conjunto como texto repleto de muchos de los valores que han impulsado el trabajo de los diseñadores, al menos desde que comenzaron a construir una teoría social del diseño, allá por el siglo XIX. Entre esos valores están la defensa de la libertad, de la justicia y de la igualdad esencial de los seres humanos. Don Quijote es también un libro sobre el poder que tienen los libros y, especialmente, sobre su capacidad de seducción. Es, asimismo, el gran libro de la literatura presente en toda la obra: en las citas de los libros, en la aparición de los manuscritos o en la tradición oral, como ha señalado José Manuel Blecua en la edición del libro llevada a cabo por la Real Academia.
Sentimiento
Precisamente, algo que caracteriza a los diseñadores que han participado en esta exposición es el amor al libro, percibido como un objeto que influye en el desarrollo de nuestra sensibilidad e implica a casi todos nuestros sentidos.
Un buen número de los diseñadores tienen una brillante y dilatada trayectoria en el campo del diseño editorial. Otros, sin embargo, se han centrado en áreas diferentes, posiblemente más que por decisión propia porque la carrera de un diseñador viene marcada por los encargos que recibe de sus clientes. No obstante, todos aprecian el libro diseñado con mimo y reconocen su valor como herramienta cultural.
Los carteles presentados en esta exposición son, pues, el resultado de algunas de las muchas interpretaciones a las que el libro de Miguel de Cervantes ha dado lugar a lo largo de sus cuatrocientos años de historia pues es una obra que, desde sus comienzos se ha manifestado rica en sugerencias visuales.
Así lo testimonian tanto las versiones ilustradas que de él se han realizado como la importante presencia iconográfica que ha tenido no sólo en los territorios del arte sino, también, en los de la vida cotidiana más corriente.