«Desde el día de la operación, tengo una cara como todo el mundo». Isabelle Dinoire, la mujer sometida al primer trasplante facial en los anales médicos, mostró ayer al mundo su rostro reconstruido con la piel de una mujer en estado de muerte cerebral. La epifanía de Isabelle se produjo en el salón de actos del hospital de Amiens (norte de Francia), donde el pasado 27 de noviembre aconteció la proeza quirúrgica. «Espero que mi operación podrá ayudar a ciertas personas a revivir», dijo con dificultades de vocalización. Con voz monocorde y a veces apenas audible, leyó un texto en el que expresó su gratitud a los doctores y a la familia de la donante, cuya identidad ha sido revelada por la prensa británica. «Quiero disculparme por el acoso que ha sufrido. Gracias a ella, una puerta al futuro se abre a mí y a otros», señaló.