El temporal de frío y nieve ha dado rienda suelta a los catarros, pero no a la tan temida gripe. El virus de este año, muy parecido al de la campaña anterior, pasará de largo sin llegar a declarar una epidemia. Cerrada la época de mayor incidencia del virus, todo indica que la fiebre, los dolores de cabeza y musculares y el malestar general se centrarán en veinte casos por cada cien mil habitantes. Muy lejos quedan las cifras de este año, prácticamente testimoniales, de los más de 21.000 casos de gripe que ya se habían registrado a estas alturas del año pasado.