El testigo protegido que hoy declaró en la vista que se celebra en Santiago por la muerte del hincha del Deportivo, Manuel Ríos, en octubre de 2003, dijo hoy que no tenía "ninguna duda" de que el único acusado, Gabriel Rodríguez, propinó una patada "fuerte" en "la boca del estómago" a la víctima. El joven, que compareció detrás de un biombo, manifestó que cuando vio las fotos en un diario deportivo identificó al autor de la agresión, registrada en las inmediaciones del estadio de San Lázaro, tras el derbi entre el Compostela y el Deportivo.