Se han roto los esquemas y la rutina, por culpa de la nieve y el frío. Después del largo descanso navideño, que tan bien le sentó al equipo albacetense, ahora, éste otro paréntesis, obligado por la gran nevada de la víspera de la visita del Sporting, nadie sabe como le va a sentar al Alba. Por cierto que el equipo asturiano deberá volver para cumplir, definitivamente, con la vigésimo primera jornada, el día uno de marzo. Si a la breve y original emigración del equipo de César Ferrando a la localidad valenciana de Paterna, huyendo de los hielos, añadimos las posibles consecuencias que nos puede traer la ola de frío, la incógnita todavía nos parece mayor.