La primera dama de Honduras, la española Aguas Ocaña, confirmó ayer su divorcio del presidente del país centroamericano, Ricardo Maduro. Aunque no precisó detalles sobre el asunto, Ocaña, natural de Brenes (Sevilla), dijo ayer a periodistas hondureños que su separación de Maduro es un asunto de carácter privado, pero que ambos han comprendido que sus objetivos son diferentes. El anuncio de la ruptura del matrimonio ha causado conmoción en algunos sectores hondureños, principalmente pobres, que fueron beneficiados con diversos programas sociales auspiciados por el Despacho de la Primera Dama.