El fútbol sale más caro de lo que muchos podemos suponer, especialmente a los que no tienen un comportamiento adecuado en las gradas de los recintos deportivos del fútbol profesional.
A ocho seguidores del Hércules de Alicante que vinieron el día 8 a Albacete para ver a su equipo no se les olvidará fácilmente la fecha. Ese día, estos aficionados formaban parte de un numeroso grupo de seguidores del Hércules que presenciaban el partido desde la zona de marcador, en la denominada jaula para la afición visitante. No hicieron, en principio, nada demasiado antideportivo, simplemente pusieron una pancarta de su Peña Herculanos delante de la publicidad estática del campo. Cuando los empleados del campo les pidieron que retirasen las pancartas de ese lugar se negaron, algo que reiteraron cuando se personó la Policía, puesto que los ocurrido estaba siendo observado desde las cámaras de los responsables de la UCO (Unidad de Control Organizativo) encargada de la seguridad en los estadios de fútbol. La negativa de los aficionados debió llevarse por cauces poco educados, puesto que ocho personas fueron desalojadas en ese momento del estadio Carlos Belmonte y retenidas por las fuerzas de orden público hasta tomarles sus datos personales.
El informe de los responsables de la Unidad de Control Organizativo a la Comisión Antiviolencia ha traído a los aficionados del Hércules una pésima noticia. Estas ocho personas tendrán que pagar una multa de 4.600 euros por persona. Toda una sanción ejemplar que, al menos a estas personas, les va a servir para no volver a caer en la tentación de enfrentarse a las fuerzas de orden público cuando estén en un recinto deportivo, donde se suele caer en el error de perder los papeles porque hay miles de personas juntas en las gradas.