Los porveniristas habían vaticinado, hace bastante tiempo, que por estas fechas ya habría lunas artificiales, las ciudades estarían climatizadas y se habrían popularizado los vuelos individuales. Los augures se anticiparon. Todo eso llegará, sin duda y si Dios no lo remedia, que parece que se muestra poco partidario del intervencionismo, pero hasta ahora la luna sigue más sola que la una, en las ciudades se pasa un calor horroroso o un frío mortal y en cuanto al vuelo solitario no hemos pasado del parapente.