Las autoridades policiales de Cabo Verde han interceptado el barco Florence, de bandera senegalesa, en la Isla de Sal (Cabo Verde) con 237 inmigrantes ilegales cuyo destino eran las Islas Canarias, según el Ministerio español del Interior. El director de la Policía de Cabo Verde comunicó ayer a la policía española la interceptación del buque, llevada a cabo en la tarde del martes.
En un comunicado, Interior explica que la operación ha sido posible gracias a las informaciones aportadas por la Policía española y a los canales de colaboración internacional que mantiene abiertos el Ministerio para combatir las redes de tráfico de seres humanos.
El capitán y a la tripulación, de nacionalidad caboverdiana y ghanesa, respectivamente, han sido detenidos y siguen las gestiones para la total desarticulación de la red responsable de la organización del viaje. La mayoría de los inmigrantes ilegales son de Guinea Bissau, Guinea Conakry, Mali y Senegal. Al parecer, el barco había zarpado el 27 de diciembre con destino a las Islas Canarias, si bien tuvo que regresar a Cabo Verde debido a fallos técnicos.
El 4 de septiembre fue interceptado por las autoridades de Cabo Verde un barco procedente de Senegal llamado Florence con 10 inmigrantes, que recogía a otros extranjeros en islas adyacentes a la de Isla Brava. A finales de ese mes, de nuevo se recibe información de que el Florence se hallaba en la isla de Sao Vicente (Cabo Verde) para captar posibles inmigrantes ilegales para trasladarlos a las Canarias.