El colectivo de Técnicos Financieros del Ministerio de Economía y Hacienda (GESTHA) dijo ayer que la reorganización que plantea la Agencia Tributaria (AEAT) en Castilla-La Mancha puede perjudicar de manera importante a los empresarios y profesionales de esta comunidad autónoma. En un comunicado, estos técnicos explican que el control de sus actividades y gestión de tributos que actualmente se realiza en ocho administraciones territoriales,pasará a realizarse en tan sólo una, de primer nivel, quedando las siete restantes para labores secundarias, como son el control tributario de las personas físicas, información básica y recepción de documentos. Los técnicos de Hacienda estiman que el proyecto de reestructuración de las administraciones territoriales de la Agencia Tributaria puede perjudicar gravemente el servicio que se presta a los contribuyentes castellano manchegos, así como a la gestión y el control de actividades económicas, lo que afectaría al control del fraude fiscal y la economía sumergida, estimada en un 23% del Producto Interior Bruto (PIB). Según los técnicos, la reestructuración se basa esencialmente en concentrar las principales funciones de gestión y recaudación tributaria, así como los efectivos humanos que prestan estos servicios en unos pocos centros territoriales de mayor tamaño, dejando al resto de administraciones un papel residual, como es el control tributario de las personas físicas, información básica y recepción de documentos.
El proyecto de la AEAT planea concentrar las principales funciones de control y gestión de los tributos, que actualmente se realiza en 201 centros en España en tan sólo 99.