
GEA está preparado para detectar de forma automática las caídas de las personas mayores que lo lleven en la cintura. En breve, una empresa portuguesa lo pondrá en el mercado.
El experto opina
El envejecimiento de la población abre un nuevo abanico de necesidades que a la par abre un mercado lleno de posibilidades empresariales. «Es necesario dar una solución a las nuevas necesidades de una sociedad envejecida que necesita mejorar su calidad de vida en una etapa que hasta ahora apenas conocía el mundo de la tecnología», asegura José Miguel Azkoitia, director de Desarrollo de Negocio de la División de Salud de TECNALIA Research & Innovation, «de esta forma, nace una oportunidad multisectorial para el tejido empresarial, al mismo tiempo que la sociedad consigue un conjunto de soluciones que mejora su calidad de vida».
La población de mayores crece a un ritmo anual de 2,6% en el mundo, y se espera que esta tendencia de crecimiento sufra un aceleramiento superior incluso al del resto de grupos de edad manteniéndose al menos hasta 2050. La previsión es que en el año 2045 el número de personas mayores excederá por primera vez al de la población infantil.
A esto se une que, dentro de la propia población de mayores, también se está produciendo un envejecimiento. Entre las personas de 60 años, el grupo que más rápido crece es el de los mayores de 80, a un ritmo del 4% anual, una tasa que aumentará considerablemente en los próximos 50 años. De este modo, España se sitúa en línea con el resto de países europeos.
Según el Instituto Nacional de Estadística, el crecimiento de la población se hará negativo en 2020 y la población mayor de 64 años se duplicará de aquí a 2050, representando el 30% de la población total.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que el 85% de las personas mayores de 65 años presentan al menos una patología crónica, y que a medida que cumplen años, van adquiriendo nuevas patologías, con lo que se convierten en pacientes pluripatológicos y plurimedicados que consumen un 80% de los recursos sanitarios.
Esta es una tendencia mundial, que se da en todos los países avanzados, y en la mayoría de los países en desarrollo. Esta realidad sociológica obliga a replantear la atención sanitaria en su sentido más amplio, así como los productos de ayuda a la independencia y seguridad de las personas mayores. Y en este terreno, las nuevas tecnologías tienen mucho que decir. La incorporación de nuevos productos al sistema sanitario para transformar su modelo asistencial «reduciría el coste de tratamiento a los pacientes crónicos de forma directa en más de un 10%, con menos ingresos hospitalarios», sostiene José Miguel Azkoitia, director de Desarrollo de Negocio de la División de Salud de TECNALIA Research & Innovation, una de las entidades investigadoras de España que ha centrado una de sus líneas de trabajo en el envejecimiento de la población. En la actualidad, desarrollan tecnologías pensadas para garantizar la calidad de vida de los mayores. Una oportunidad, primero, de bienestar para estas personas y, por otro lado, una nueva fuente de negocio.
Entre otros proyectos, los expertos de TECNALIA están trabajando en la fabricación en robots que ayudan a la rehabilitación desde casa o alarmas que avisan de una caída.
ArmAssist y GEA
El primero –rehabilitación desde casa– se trata de un sistema para paliar el deterioro neuromuscular en estos pacientes desde casa y poder estar permanentemente supervisado por el terapeuta. El objetivo es que el paciente pueda mejorar la movilidad de su brazo mediante un dispositivo robótico móvil y una plataforma software con videojuegos para la telerehabilitación que permite realizar una actividad física progresiva, repetitiva y motivadora, orientada a la práctica de tareas funcionales virtuales.
Además, permite a los clínicos el seguimiento a distancia del cumplimiento terapéutico y del grado de progreso alcanzado. ArmAssist, como se llama el dispositivo, muy pronto saldrá al mercado de mano de una empresa vasca.
Por otra parte, han desarrollado GEA, un dispositivo que ha revolucionado el mundo de la teleasistencia móvil al estar preparado para detectar de forma automática las caídas de las personas mayores con solo llevarlo colocado en la cintura.
De esta forma, GEA tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas mayores incrementando su seguridad y autonomía, ya que no es necesario pulsar ningún botón para lanzar el aviso de la caída. El dispositivo incorpora sistemas de localización GPS y de comunicación GSM para estar en contacto directo y constante tanto con familiares como con personal del hospital, así como un conjunto de alarmas para situaciones de pánico y caídas. Como ArmAssist, GEA en breve llegará al mercado a través de una empresa de Portugal.