Tres jugadores del equipo juvenil de La Roda fueron agredidos el pasado sábado en el encuentro de la Liga Provincial de Juveniles que enfrentó en Cuenca al San José Obrero y a La Roda, correspondiente al encuentro de la undécima jornada del grupo II de la Liga Juvenil Provincial, que terminó con 2-1 para los locales.
El encuentro transcurrió con normalidad pero al finalizar el choque se vivieron momentos de tensión y miedo sobre el césped. Según el relato que hacía a 'La Verdad' Julián González Muñoz, delegado del equipo rodense, «cuando terminó el encuentro parte del público saltó al campo para agredir a nuestros jugadores» unas agresiones en las que según dice «también participaron los jugadores del equipo local».
González reseña que «fueron agredidos varios de nuestros jugadores pero las más graves las recibieron Román, José Carlos y Jose». Señala el delegado de La Roda que «la gente se tiró al campo y dieron manotazos y golpes pero además hubo una lesión más grave que no puede ser de golpes y debió ser con algún objetivo cortante y de punta, una navaja o un destornillador». Añade que «esto es algo que ocurría en los años 60 pero no ahora. Llevo 32 años en el fútbol y no había visto algo así desde hace 25».
El más grave
Román Arturo Pérez Fernández, 'Román' fue el jugador que resultó herido con ese arma por determinar «sufrió dos heridas, una con entrada vertical y otra horizontal y le tuvieron que dar ocho puntos en el pene». Los otros dos jugadores recibieron golpes de los que fueron atendidos en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca. «Jose recibió varias patadas en el costado y se quejaba de dolor en las costillas, por eso preferimos que lo vieran y le hiciesen unas radiografías» y el tercer jugador fue «José Carlos, que recibió un puñetazo en una ceja». Este golpe, cuenta el delegado rodense, «lo recibió del entrenador del San José Obrero».
Siguiendo con el relato de los hechos y ante la pregunta de si el árbitro, Luis Miguel Montero de Lerma, tenía conocimiento de lo sucedido, el delegado de La Roda señala que el árbitro «se marchó rápido del campo» y que más tarde fueron a su caseta para contarle lo que había sucedido y pedirle que solicitase protección policial y la presencia de una ambulancia para trasladar a los heridos, pero al final se tuvieron que marchar con el autobús. «El partido terminó hacia las ocho y media de la tarde y pasó más de una hora hasta que llegamos con el autobús al Hospital Virgen de la Luz para que atendieran a los jugadores. A Román le sangraba la herida pero se le puso una gasa hasta llegar al hospital».
Denuncia tras el hospital
A las 12 de la noche salieron del hospital y fueron a presentar una denuncia en la Policía Local de Cuenca. «Nos dijeron que teníamos que esperar bastante porque había algún incidente o que nos fuésemos a La Roda y la presentáramos allí». Así lo hicieron y el domingo por la mañana fue presentada la denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de La Roda.
Los jugadores están mejor y por la tarde acudieron sin problemas a ver el partido de Tercera.