El director general de Medio Natural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, José Jiménez, dijo ayer que el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel podría tener inundadas entre 300 y 500 hectáreas en un mes.
José Jiménez comentó que desde ayer el Parque Nacional está recibiendo una aportación desde la derivación de la tubería de abastecimiento a la población de la Llanura Manchega de 300 litros por segundo, si bien la intención es que está cantidad ascienda hasta los 900 litros por segundo en los próximos días.
El encharcamiento de este espacio natural, comentó mientras acompañaba a la ministra Elena Espinosa y al presidente castellanomanchego, José María Barreda, en su visita al parque, será progresivo y a él contribuirán también los aportes procedentes del río Gigüela y los arroyos del entorno.
Mientras, en el transcurso de la visita, la ministra confirmó que los incendios que padecían las turbas del Parque Nacional y reserva de la Biosfera de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) ya han sido extinguidos gracias a la conducción del agua.
Recuperar los humedales
Uno de los objetivos prioritarios que tenían tanto el Gobierno central como la Junta era recuperar Las Tablas de Daimiel , «uno de los humedales más importantes que tenemos en nuestro país y, hacerlo, a pesar de que las condiciones climatológicas en los últimos cuatro años habían sido de las más adversas», explicó la ministra.
Según indicó, «estamos hablando de periodos de cuatro años de mucha sequía, de un verano extremadamente caluroso, que llegó a las consecuencias que todos ustedes conocen de ver cómo parecía que teníamos fuego real en nuestras Tablas de Daimiel».
La ministra explicó que se ha hecho un trabajo de «absoluta coordinación» entre Parques Nacionales que empezó con pequeñas obras de emergencia, «hasta la obra que han podido ver hoy (por ayer), que fue la conducción de agua para salvar nuestras Tablas».
Según dijo, es una obra que se ha hecho en un tiempo «récord», y por ello, agradeció a los trabajadores que la han estado realizando, pues, «no nos olvidemos que en estos 60 días que la han hecho, muchos de ellos, han sido con temperaturas no habituales tampoco en nuestro país, por debajo muchas veces de los diez grados bajo cero».
No obstante, la ministra anunció que el Ministerio no descarta revisar a la baja el trasvase de 20 hectómetros cúbicos de agua desde el acueducto Tajo-Segura al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel que el Consejo de Ministros aprobó en noviembre y que ya está provocando efectos positivos en este paraje natural declarado «Reserva de la Biosfera».
Las lluvias han ayudado
Y es que las nevadas y las lluvias de las últimas semanas han servido para salvar «in extremis» este parque nacional que desde hace años sufre las consecuencias de la sequía y de la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos de la comarca.
Mientras, el presidente de Castilla-La Mancha destacó que existe el compromiso de trabajar en el Congreso de los Diputados para sacar adelante la reforma del Estatuto de Autonomía en los términos propuestos que contemplan una reserva estratégica de agua y garantiza las necesidades presentes y futuras de la Región.
El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel , enclavado en la provincia de Ciudad Real, está situado en el centro de La Mancha Húmeda y es el último representante del ecosistema denominado tablas fluviales.
Con una superficie de 1.928 hectáreas, cuenta con importantes valores ambientales que lo llevaron en 1982 a ser declarado zona Ramsar para la protección de los humedales y, posteriormente, Zona de Especial Protección para las aves por la Unión Europea.
La transformación agrícola de su entorno ha provocado en las últimas décadas el descenso de los recursos hídricos del Acuífero 23, considerado el auténtico embalse subterráneo que aportaba agua a este significativo ecosistema.