La Unión de Consumidores (UCE) ha advertido a la familias que la situación económica actual exige «un reajuste» en sus cuentas y para ello aconseja adelantar las compras, sobre todo las de comestibles. Y es que está claro que los precios suben conforme se acercan las fechas navideñas. Comprar con tiempo permite comparar precios y calidades.
La UCE también aconseja para controlar el gasto que se haga una lista cerrada de las necesidades de compra, teniendo en cuenta las posibilidades económicas.
Además, estudiar los precios de las diferentes tiendas y comparar puede llevar a ahorros superiores al 30%. También es importante, sobre todo al adelantar las comprar, que se guarde el comprobante de la compra, con el fin de poder reclamar si fuera necesario.
La UCE aconseja al consumidor que compruebe las fechas de caducidad de los productos, sus ingredientes, registros sanitarios y procedencia, abogando por las marcas blancas y los productos sustitutivos.
En cuanto a los juguetes, hay que tener siempre en cuenta que sean adecuados a la edad del niño y siempre con el distintivo CE.
Quien asista a cotillones, debe comprobar que los organizadores cuentan con la autorización pertinente e informarse de todo lo que va incluido en el precio de la entrada para que luego no haya sorpresas.
La UCE ha diseñado una completa campaña, que se desarrollará durante los meses de diciembre y enero, en la que se incluyen recomendaciones básicas que el consumidor debe tener en cuenta durante el periodo navideño. También se hablará sobre el consumo responsable, intentando dar consejos y recomendaciones con la finalidad de ayudar a las familias a paliar los efectos de la situación económica que vivimos en la actualidad. La campaña, según ha informado la UCE en un comunicado, se realizará en los diferentes medios de comunicación de la región y analizará los temas que mayor preocupación generan en el consumidor en estas fechas como el estado de los precios, alimentación, juguetes o gastos en ocio y fiestas.
La UCE considera que este año las familias se enfrentan a los gastos extraordinarios en un escenario bien distinto del disfrutado hasta ahora, determinado por el aumento del desempleo y la caída en los indicadores de confianza de los consumidores. La crisis económica ha frenado el consumo y eso implicará que los ciudadanos sean más previsores a la hora de afrontar sus compras de Navidad. Se gastará menos, se reducirán las reuniones sociales y se evitarán los impulsos.