El Reiki es una técnica ancestral japonesa que ayuda a canalizar y armonizar la energía universal con la energía física de la persona que se somete al tratamiento.
Utilizada como método de relajación y como complemento de los tratamientos médicos para lograr la sanación, el Reiki se está convirtiendo, cada vez más, en una salida exitosa contra el estrés y contra la crisis emocional que invade a la sociedad actual.
Aunque las terapias alternativas van subiendo puestos en las prioridades personales de los ciudadanos, acaba de constituirse la Asociación de Maestros de Reiki de Castilla-La Mancha (Amarte-Reiki) que, con sede en Albacete, pretende convertirse en un punto de encuentro de información y formación para todas aquellas personas que, expertas o no, quieran compartir las enseñanzas del maestro Mikao Usui.
La especialista en Reiki, Pilar Morales Sánchez, propietaria del Centro de Terapias Naturales Maya de Albacete, ha sido una de las promotoras de esta nueva asociación, con la que pretenden dar a conocer a la sociedad los beneficios de esta técnica oriental de relajación y sanación, que consiste en aprender a coger la energía universal y canalizarla en nuestro interior para lograr un mejor crecimiento personal: «La gente que se acerca al Reiki consigue cambios muy positivos, porque esta terapia ayuda a llevar de otra manera los problemas de la vida», explica Pilar Morales.
La idea de esta terapia es que quien la practique lo pueda hacer de forma autónoma e independiente. Sólo necesitará a un maestro de Reiki que le inicie en alguno de los cuatro niveles con los que cuenta o en todos ellos; niveles del uno al cuatro que pasan por el despertar, la transformación, la realizació o maestría interior y la maestría.
Pero, además, el Reiki es una energía inofensiva, sin efectos secundarios, es práctica, segura, eficiente y compatible con cualquier otro tipo de terapia. La técnica se aplica con las manos sobre el cuerpo sin necesidad de quitarse la ropa, contacto que se realiza en los cinco chakras principales que se localizan en la coronilla, el entrecejo, la garganta, los pechos, el estómago, entre el ombligo y el pubis y en el perineo. El papel del maestro de Reiki no es otro que enseñar al paciente «a canalizar la energía positiva del universo», una enseñanza dirigida a todo tipo de personas que produce beneficios a nivel físico, mental, emocional y espiritual, de tal forma que su técnica también es beneficiosa para la salud como complemento a los tratamientos médicos tradicionales.
Buscando el equilibrio
Y es que el Reiki, además de aliviar los dolores físicos, considera a la persona de forma global en los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual, de manera que, no solamente se dirige a suprimir la patología, sino también a recuperar el estado natural de equilibrio que produce bienestar y felicidad.
«Cada vez son más las personas que se van acercando a este tipo de terapias porque están necesitadas de otras cosas», aseguró Pilar Morales, que subrayó la importancia de que se empiece a ver al ser humano como «un todo» y de entender que solamente con biomedicina no se cura a un paciente. De ahí que ahora se esté introduciendo como materia universitaria las terapias alternativas en carreras como la Enfermería.
Por el momento, la gente que se acerca a este tipo de terapia ancestral japonesa sabe lo qu e va buscando: una mejoría personal, espiritual y física. No obstante, aquellos que lo conocen por primera vez suele engancharse pues ahora este tipo de técnicas ya no es cosa de «unos cuantos raros» sino que muchas personas, ante el ajetreo y el estrés diario, buscan alternativas para el relax, la relajación y el descanso, a través de métodos como la música suave y ambiente con luces tenues o velas.