En pleno debate sobre la reforma de la Ley del Aborto, el Ministerio de Sanidad ha publicado las estadísticas de las interrupciones voluntarias del embarazo del ejercicio 2008. Y es que los fríos datos no entienden de polémicas. La estadística publicada por el departamento que dirige Trinidad Jiménez, recoge que durante el pasado año se practicaron en Albacete 564 abortos, 74 más que un año antes.
Y es que el número de interrupciones voluntarias del embarazo en la provincia ha ido creciendo año tras año, desde los 133 practicados en 1987 a los 564 de este año. La estadística refleja que seis niñas, menores de quince años abortaron en la provincia durante el 2008 y que otras 88 adolescentes de entre 15 y 19 años interrumpieron su embarazo de manera voluntaria.
Pero la franja de edad que más aborta en la provincia es la comprendida entre los 20 y los 24 años con 147 interrupciones en el 2008, seguida de entre 25 y 29 años con 137 abortos. Otras 106 mujeres de entre 30 y 34 años interrumpieron su embarazo en Albacete el pasado año, 53 más de entre 35 y 39, 22 de 40 a 44 años y 5 con más de 44 años. Los datos también demuestran que el nivel de formación de las mujeres albaceteñas no es un factor que determine que haya más o menos abortos practicados. Así, 346 de las mujeres que abortaron el pasado ejercicio tenían estudios de segundo grado, otras 72 de tercer grado o sólo seis no tenían estudios o eran analfabetas. Sin duda el dato más llamativo de la estadística publicada por el Ministerio es que casi un tercio de las mujeres que interrumpieron su embarazo el pasado año era reincidente, ya había abortado al menos en una ocasión antes. De hecho 170 de las 564 mujeres que abortaron el pasado año ya lo habían hecho con anterioridad. 119 de ellas ya había interrumpido su embarazo en una ocasión, 32 en dos ocasiones, 11 en tres, 5 en cuatro y tres se habían practicado cinco o más abortos.
Riesgo para la salud
En la inmensa mayoría de las interrupciones voluntarias del embarazo (un 96% de los casos) se alegó el riesgo para la salud física o psíquica de la madre. En Albacete, todos los abortos se practicaron en el único centro de carácter privado que está autorizado para ello.
Se da la circunstancia de que Castilla-La Mancha tiene una de las tasas más bajas de interrupción voluntaria del embarazo con 8,54 por cada mil mujeres, cuando la media nacional es de 11,78.
Entre Toledo (1.184) y Ciudad Real (1.072) concentraron el año pasado más del 60% de los abortos practicados en la Comunidad. Albacete se sitúa en tercera posición con 564 interrupciones voluntarias del embarazo, seguida muy de cerca por Guadalajara con 553 y de lejos por Cuenca con 282.