¿Quién paga por aparcar cuando hay decenas de plazas libres justo encima de un parking subterráneo? Pues nadie, o casi nadie. Esto es lo que parece estar ocurriendo en el aparcamiento de la Feria, construido por Lubasa. Pasados los diez días de Feria, en los que colgó el cartel de completo, su ocupación ha caído a mínimos insoportables: apenas 40 coches al día, 60 si es día de Invasores, para un parking de 425 plazas.
Para impedir que los coches estacionen libremente justo encima del parking, el Ayuntamiento de Albacete va a colocar en los próximos días bolardos que impidan el paso de los coches, atendiendo a la petición de la empresa que gestiona el subterráneo. Estos hitos se instalarán en la zona delimitada por la calle Feria, la calle Arquitecto Julio Carrilero, la Caseta de los Jardinillos y los Jardinillos.
Pero, el resto del Paseo de la Feria, es decir, desde los Jardinillos hasta la Noria seguirá tal como ahora, es decir, que los coches seguirán teniendo acceso y, si nadie lo impide, podrán seguir aparcando. Hay incluso quien prácticamente vive en un vehículo allí estacionado.
Desde la Asociación de Vecinos de este barrio llevan tiempo reclamando que el Paseo de la Feria sea, de verdad, lo que dice su nombre, un paseo y no un aparcamiento donde algunos martes de Invasores se pueden llegar a contabilizar 300 coches. El conflicto de intereses está servido, hay vecinos que utilizan el lugar para estacionar sin tener que pagar, mientras que otros reclaman el espacio para poder pasear sin temer a ser atropellados. «El de la Feria es uno de los poquitos paseos que tenemos en Albacete, un lugar para que las madres pueden ir con sus hijos o los abuelos puedan ir tranquilamente sin tener porque estar sorteando coches o temer por las motos que van a toda leche, ya nos han hecho un aparcamiento enorme que, por cierto, ha costado mucho dinero».
Quien así habla es la presidenta de la asociación de vecinos, Carmen Sánchez, que reclama al Ayuntamiento de Albacete que se prohíba el estacionamiento en todo el Paseo, «porque ahora, pasa la Policía Local y hace la vista gorda».
Intento
En el Ayuntamiento parecen ser conscientes del problema. De hecho, cuando se preparaba el concurso para seleccionar a la empresa que iba a construir este parking hubo un intento de regular también el estacionamiento en la superficie, entregando la gestión de este espacio a la misma empresa y dejando abierta la posibilidad de prohibir el aparcamiento en la zona, pues se era consciente de que no sería muy rentable construir un parking subterráneo de pago y dejar aparcar gratuitamente sobre su superficie.
Al final, se optó por dejar este espacio fuera del control de la empresa concesionaria. Ahora, la pelota está en el tejado del Ayuntamiento.