Las negociaciones para la integración de las cajas rurales de Toledo y Albacete «siguen adelante», pero están «aparcadas» hasta 2010 debido a «varios puntos de desencuentro que se están despejando». «Vamos a esperar a que acabe el año y vamos a sentarnos a principios del que viene» para seguir con las conversaciones, dijo ayer el director general de Caja Rural de Toledo, Rafael Martín Molero. Martín Molero señaló que «había unos puntos conflictivos» de «muchos temas» como organización, consejo, nombres, entre otros, y «hay unos protocolos y unos puntos en los que no están de acuerdo ambos consejos (rectores) y esos son los que se van a despejar». «Entiendo que se deberían despejar. Esa mi voluntad, mi deseo. Yo creo que sería bueno para las dos entidades y para Castilla-La Mancha», afirmó.
Los Consejos Rectores, formado en el caso de Caja Rural de Toledo por su presidente y una docena de consejeros, «se han dado un periodo de tiempo de reflexión y cuando acabe este ejercicio pues me imagino que los consejos empezarán las conversaciones otra vez. Es una presunción por mi parte, claro», explicó. El director general afirmó tajante que «si se me pide mi opinión personal es: ojalá. Y si se me pide más opinión, cuanto antes, mejor». El director general de Caja Rural rechazó la teoría de que la falta de acuerdo entre ambas cajas se deba a las aspiraciones personales de sus respectivos directores generales y ha dicho que a sus 62 años «y deseando jubilarme» pocas aspiraciones tiene.
Martín Molero aseguró que, al margen de que se produzca la fusión, integración o absorción «como quiera llamársele», Caja Rural de Toledo tiene otras alternativas. Caja Rural de Toledo «no tiene ningún problema en absoluto de seguir estando como está o buscar cientos de alternativas, que hay muchísimas más que Albacete. Hay muchísimas más», recalcó. «Estamos abiertos a todo porque tenemos dinero y porque podemos», dijo. «La historia nos dirá qué es lo mejor para esta entidad». Martín Molero justificó también el retraso en la negociación con Caja Rural de Albacete, con la que se mantiene, dijo, una «exquisita relación», en que las prisas no son buenas consejeras. En Caja Rural de Toledo «intentamos hacer las cosas medianamente bien, nunca mal, y cuando hay algo que por las prisas o por conciliar ciertas cuestiones, puede salir mal, preferimos dejarlo aparcado y empezar la negociación de nuevo y en eso es donde estamos ahora» con Caja Rural de Albacete, afirmó.
Respeto
Por otra parte, Caja Rural de Toledo siente un «respeto brutal» por todo lo ocurrido con Caja Castilla-La Mancha, a la que desea que llegue «a la mejor situación posible», según dijo ayer Martín Molero, quien agregó que siente «respeto y dignidad» hacia lo que está pasando con la entidad castellanomanchega, y señaló que «no debemos hacer ningún tipo de presunción», en alusión a la posible fusión de CCM con otra entidad. «Ojalá se llegue a la mejor situación» y «se resuelva de la mejor manera posible», dijo.