Desde ayer y hasta mañana la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Albacete (Apeht) está celebrando, dentro de las actividades conmemorativas del tercer centenario de la confirmación de la Feria, el I Congreso de Gastronomía de Castilla-La Mancha. La iniciativa tiene el propósito de evaluar y analizar el legado gastronómico regional, estudiar su evolución durante los últimos años y tratar de saber por qué caminos deberá transita en el futuro por el mapa de la alta cocina española. En esta primera edición se hablará de las excelencias culinarias de los productos castellano manchegos, de la habilidad de los profesionales que recuperan las costumbres alimenticias de la Región y del binomio cocina tradicional y cocina creativa.
Se han inscrito al congreso unas 675 personas, lo que tranquilizaba al presidente de los hosteleros albaceteños, Juan Sánchez, tras nueve meses de preparación para este evento, «un parto», como decía ayer. «Nuestra gastronomía está posicionada, pero quizá ese reconocimiento en el mapa nacional no era el adecuado. Y este congreso puede ponernos donde nos merecemos», comentaba. Sánchez se mostró sorprendido por el hecho de que una gastronomía de la enjundia de la manchega no haya celebrado hasta ahora un congreso de estas características, y manifestó el deseo de «poner en valor nuestra gastronomía, tenemos una materia prima que nos diferencia de otras gastronomías, tenemos el mayor viñedo del mundo, y grandes maestros que hacen muchas veces alta cocina con una materia prima humilde, lo que es más complicado y tiene un gran mérito y un valor añadido».
Crisis
Sobre el momento económico actual, Sánchez explicó que «estamos adaptando nuestra cocina a los presupuestos de nuestros clientes. Hubo unos años en que todo valía, y se podían hacer muchos experimentos, y practicar una altísima cocina que tal vez ha puesto en valor la gastronomía en España, algo que ha sido muy importante, porque todo suma. Pero quizá en este momento hay que trabajar con sensatez, ver el momento actual y trabajar mirando la economía y buscar unos precios más acordes. La respuesta del público la seguimos teniendo en nuestros restaurantes». El I Congreso de Gastronomía de Castilla-La Mancha debe servir, según sus organizadores, para «poner orden y claridad en lo que queremos que, en esencia, siga siendo una cocina moderna pero a la vez una cocina sensata, sutil, respetable y tranquila; una cocina coherente con los tiempos que corren, tan contrarios al despilfarro, en los que parece imponerse una nueva filosofía del comedimiento y el control, en los que jugará un papel decisivo la filosofía del aprovechamiento máximo de cuantos productos dispongamos».
Por su parte, la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, participó en la inauguración de este congreso, mostrando su deseo de que la iniciativa «sirva para promocionar nuestra ciudad», y haciendo público el «compromiso de seguir trabajando juntas las administraciones públicas y el ámbito privado, desde las mesas de diálogo social, para salir de la mayor crisis que ha atravesado nunca el sector hostelero». Oliver señaló, en este sentido, que «en momentos de crisis hay que tener cariño y pasión por nuestra tierra», y pronosticó que «los momentos de crisis pueden constituir oportunidades».
A la apertura asistieron, además de José María Barreda y la alcaldesa de Albacete, el presidente de las Cortes regionales, Francisco Pardo; el presidente de la Diputación Provincial, Pedro Antonio Ruiz Santos; el presidente de la Federación Española de Hostelería, José María Rubio; y el presidente de la Cámara de Comercio de Albacete y de la Confederación de Empresarios, Artemio Pérez, entre otros muchos representantes de las esferas política y empresarial de la ciudad y la provincia.