Albacete sigue encabezando el ranking de los ayuntamientos españoles con los impuestos urbanísticos más caros. Así lo recoge el Ranking tributario de los municipios españoles que elabora año tras año el Ayuntamiento de Madrid, que sitúa a la capital como la que más grava las obras y la plusvalía, aunque eso sí compartiendo ese primer puesto con otras muchas ciudades españolas. Y ello para el desánimo de los constructores, uno de los sectores más perjudicados por el actual hundimiento de la economía española.
En el caso del Impuesto de Obras, Instalaciones y Obras (Icio) el Consistorio albaceteño aplica el tipo impositivo máximo del 4%, al igual que otras 24 capitales de provincia españolas. Sólo las ciudades vascas de Bilbao y San Sebastián (el 5%) y el navarro de Pamplona (4,96), aplican tipos impositivos más elevados algo que tienen permitido por sus regímenes forales diferentes a los del resto del país. Pagar un tipo del 4% en el Icio supone que para una obra con un coste de 6.010,12 euros el constructor tenga que abonar en impuestos municipales 240,40 euros más.
Junto a Albacete, en Castilla-La Mancha, Toledo y Guadalajara aplican también el tipo impositivo máximo, mientras que Ciudad Real lo deja cerca en el 3,96, y Cuenca se queda en el 3,2 con cuotas de 238 y 192,32 euros, respectivamente. Albacete también ocupa el primer puesto, en este caso compartido con otras 17 capitales, en otro de los impuestos urbanísticos el que grava el Incremento de Valor de los terrenos de naturaleza urbana (la plusvalía). El tipo aplicado por Albacete (y por ciudades como Barcelona, Bilbao, Sevilla, Murcia o Zaragoza) es del 30% lo que supone que para un aumento del valor del terreno de 601,01 euros se tendrán que abonar otros 180,30 euros adicionales.
Puestos intermedios
La capital albaceteña ocupa puestos intermedios en el resto de tributos municipales según el ranking elaborado por el Ayuntamiento de Madrid, aunque si un dato sobresale de este informe es que Albacete fue la cuarta capital española donde más descendió el tipo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que pasó del 0,47 al 0,45, eso sí tras el compromiso municipal de reducirlo después de la revisión del catastro en el año 2006 y que aumentó las cuotas a pagar por los contribuyentes albaceteños lo que la oposición llama «catastrazo». De hecho, la capital mantiene tras la revisión uno de los valores catastrales medios más elevados del país.
Albacete se mantiene en una posición intermedia en el pago del Impuesto de Actividades Económicas con una tarifa igual para todos los municipios de 601,02 euros, aunque con un coeficiente de situación de 1,850 en el puesto 26.
La capital se sitúa en la vigésima posición en el impuesto sobre vehículos con una cuota de 62,30 euros para los coches de entre 8 y 11,99 caballos fiscales, con un aumento del 4,41% con respecto al 2008.