La junta directiva de la Federación de Empresarios de Transporte de Castilla-La Mancha (FETCAM ) se ha reunido con el propósito de realizar un balance de la situación del sector durante este año, que han calificado de «compleja» por diferentes motivos, a lo que hay que añadir la situación de las ayudas medioambientales de los dos últimos ejercicios económicos, así como el coste y la fiscalidad del carburante, el desplome de los precios, la alta tasa de morosidad, la inspección que padecen y el régimen sancionador.
Además, los empresarios aprovecharon este encuentro para mostrar su preocupación por el retraso en el abono de las ayudas al transporte de mercancías para el fomento de las condiciones de seguridad y mejoras medioambientales.
«La situación del sector en el conjunto de las provincias de Castilla-La Mancha y en Albacete en concreto es muy negativa, teniendo una especial incidencia problemática en el sector del transporte de portavehículos, que en el caso de nuestra provincia ha descendido en un 50%, aspecto que tiene una mayor repercusión en la provincia de Albacete al ser mayor el parque tanto en turismos como en industriales», explicó Enrique Jiménez Redondo, presidente de la Asociación de Transportistas de Albacete (Atralba), adscrita a Feda. «Por si fuera poco -agregó-, las previsiones que se deben hacer son más preocupantes de cara al próximo año».
Retrasos
Un hecho que mantiene también especialmente preocupado a los integrantes de este sector es el retraso producido en relación al abono de las ayudas al transporte de mercancías para el fomento de las condiciones de seguridad y las mejoras medioambientales. «Estamos sufriendo un retraso en el pago de las ayudas al transporte por parte de la Junta de Comunidades, ayudas que vienen en función del número de vehículos que tiene cada empresa y que podemos cifrar aproximadamente en 13 millones de euros. Este año todavía no hemos recibido ninguna cantidad, lo que agrava mucho más la situación tan difícil y llena de dificultades que estamos padeciendo», dijo Enrique Jiménez Redondo.
El presidente de Atralba fue más concreto, y señaló que «desde la Dirección General de Transportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha existe un compromiso de que en los primeros días de noviembre comenzaremos a percibir las cantidades que nos adeudan y esperemos que se cumpla este compromiso».,
Añadió que según les han informado desde la Dirección General de Transportes, este retraso se está produciendo al pedir la Comunidad Europea la presentación de la documentación en relación a esas ayudas, hecho que está demorando el pago de las mismas, si bien su cobro está garantizado.
Los patronal del transporte pone de manifiesto que los años 2008 y este 2009 están siendo muy complicados para el sector en Castilla-La Mancha, «con el consiguiente desequilibrio de importancia en el mercado».
El presidente de Atralba comentó además que esperan que se solucione en breve, como ha ocurrido en Cataluña y Valencia, el pago a nueve grandes empresas de Castilla-la Mancha de una deuda de cuantía alta como consecuencia de las subvenciones establecidas en lo que se denomina ayudas de minimis». Hay que señalar que se conocen con el nombre de ayudas de minimis, en el ámbito comunitario europeo, aquellas subvenciones públicas otorgadas por las autoridades nacionales que no precisan de autorización previa de la Comisión Europea para su concesión puesto que, dada su escasa cuantía, se estima que tienen escasa influencia en la competencia y el comercio intracomunitario y no resultan incompatibles con el mercado común.
Este tipo de ayudas se aplican en casi todos los sectores económicos, especialmente en el agroalimentario; el importe máximo de una ayuda de minimis no puede superar los doscientos mil euros en un periodo de tres ejercicios fiscales salvo para el sector de transportes por carretera que será de cien mil euros. Se mostró especialmente preocupado por el significativo descenso de la actividad en este sector en lo que va de año que centró en un porcentaje del 30%, lo que repercute de manera inmediata es la bajada de la facturación de las empresas a nivel provincial y regional.
Bajada
«Este año la actividad del sector ha descendido en un 30% en la provincia de Albacete a lo que hay que añadir la nota negativa de un mayor recorrido de kilómetros en vacío y la dificultad en encadenar las cargas lo que repercute en nuestra menor rentabilidad y una incidencia mayor también de la problemática de los impagos», comentó el presidente de esta patronal del transporte.
«Todo ello, nos pone de manifiesto que estamos en una crisis mucho más fuerte que la que surgió en 1992», comentó el presidente de la Asociación del Transporte, de Albacete.