La cadena Ser acaba de fallar los premos Ondas que concede desde 1954. Hay de todo, como en cualquier distinción de este tipo, aunque causa sorpresa el premio al presentador Jorge Javier Vázquez, «por su brillantez en un género comprometido» y cuyo programa no disfruta precisamente de algún valor digno de ser destacado.
Radio Albacete figura en el palmarés con dos nombres entrañables que merecieron la popular estatuilla: el subdirector Jesús Cuevas López y el actor Nicolás G. Gómez. Una noche de junio de 1955, un grito desgarrador desde los estudios del Pasaje de Lodares conmovió a los albacetenses. Mientras se retransmitía el diario hablado de Radio Nacional de España, un perturbado llamó al timbre de la emisora. Cuevas, que estaba solo, salió a abrir y el agresor, sin mediar palabra se abalanzó sobre él y le apuñaló en el tórax. Cuevas, desangrándose, tuvo el coraje de no interrumpir la emisión y cuando acabaron los himnos que cerraban el noticiario abrió el micrófono y pidió auxilio. La llamada creó cierta confusión entre los oyentes, muchos de los cuales creyeron que se trataba del anuncio de un serial, muy populares entonces, mientras otros reconocieron la voz del herido y se echaron a la calle, aprestándose a socorrerle. A los pocos minutos todo el Pasaje se llenó de público, alarmado. Jesús Cuevas fue trasladado a la clínica del doctor Gaspar Huelbes, que le salvó la vida. Cuando se reestableció, sus compañeros le ofrecieron un homenaje, y posteriormente fue propuesto para el Ondas. El jurado reconoció sus méritos entregándole el galardón que recogió en la anual ceremonia organizada en Barcelona. Aquel año coincidió con Federico Gallo entre los ganadores. Se destacó la versatilidad y dominio del micrófono del gran locutor y periodista catalán, que curiosamente sería dieciocho años después gobernador civil de la provincia. Por su parte, Nicolás G.Gómez, cartagenero, funcionario de Maestranza y actor vocacional, protagonizó prácticamente numerosas obras en versión radiofónica, muy frecuentes entonces en la programación local; yo mismo escribí decenas de adaptaciones, entre ellas la de El alcalde de Zalamea, donde hizo un magnífico trabajo. Fue también protagonista al frente de un reparto de gran calidad de El viejo y el mar, de Hemingway. El hecho de que la mayoría de representaciones se realizaran en directo, avala la dificultad y el éxito de su esfuerzo y su categoría artística. Hizo popularísimo entre los niños el personaje de El Abuelito, junto a Elías Ros Garrigós, el Mago de las Calzas Verdes. Con gran experiencia en las tablas, destacó también en funciones esporádicas del Cuadro de actores de EAJ 44, en festivales infantiles y de carácter benéfico.
Consiguió el Ondas en 1959, rivalizando con magníficos profesionales.
La gala de entrega de este año tendrá lugar el 4 de noviembre, presentada por Carles Francino y Angels Barceló. En la relación de premiados se encuentran los programas de televisión Fama, con Paula Vázquez, El Intermedio, de Wiomyng, Informe Robinson, 23-F el día más difícil del Rey y Física o Química. En Radio, Si amanece, nos vamos, con Roberto Sánchez, de la Ser.