El Plan E 2000, que ha reactivado al sector automovilístico español toca a su fin. La inmensa mayoría de los concesionarios de todo el país, también de Albacete, ya han terminado con los fondos con que contaban para la aplicación del popularmente llamado como nuevo Plan Prever, y la incertidumbre se cierne de nuevo sobre uno de los sectores más castigados por la recesión económica.
El plan ha servido para recuperar las ventas de coches que habían caído a la mitad y situarlas casi a los niveles del 2008 (aunque lejos de las cifras del 2007, el mejor año para la venta de coches), pero las ayudas rozan a su fin y los vendedores no tienen claro el futuro del sector en una situación que todavía es de recesión económica.
De hecho, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) ha remitido ya una carta al Gobierno pidiéndole que amplíe o prorrogue las ayudas para evitar un nuevo hundimiento de las ventas durante la recta final del año.
«Estamos a la espera de que nos contesten», reconoce Alfonso Cifuentes, jefe de ventas de la marca más vendida en Albacete, Citröen. Y es que Automóviles Veguisa terminó la semana pasada con la cantidad asignada a través de Plan E 2000 con un aumento en las matriculaciones cercano al 50% sobre el mismo mes del año anterior. Desde que comenzara a aplicarse el plan, allá por finales del mes de mayo o principios de junio, la Citröen ha vendido en Albacete capital más de 240 unidades. «Ahora tenemos un problema -reconoce Cifuentes-, porque vamos a dejar de hacer operaciones como el plan no continúe».
Más optimista se mostró el presidente de la Asociación de Concesionarios de Albacete, Pedro Cifuentes, que también es gerente de Autoalba (que vende vehículos de las marcas Toyota y Chevrolet), que confía en que la aplicación del plan durante más de cuatro meses haya servido de revulsivo al sector para que siga manteniendo la actividad. «Soy optimista» reconoce al tiempo que recuerda que las ventas antes de la aplicación del plan estaban tan «sumamente bajas» que con los esfuerzos realizados por las administraciones, por las marcas y por los concesionarios se ha conseguido levantar cabeza. De ahí que confíe en que tras tres meses «muy buenos» para la venta de coches como han sido julio, agosto y septiembre, se mantenga la inercia entre los compradores. «Todo es cuestión de psicología -admite-, porque en una compra de 14.000 o 15.000 euros, ¿tanto importan 1.000 euros?».
Fin de los coches potentes
Lo que sí tiene claro es que la época de los coches potentes «ha pasado ya» porque el plan primaba la compra de coches de menor cilindrada y menos contaminantes «de ahí que se hayan comprado coches más pequeños de los segmentos B o C». De ahí, que las ventas de coches grandes hayan caído, pero ese descenso se haya compensado con el aumento de matriculaciones de coches de gama media.
El problema al que se enfrentan en su caso es que Autoalba está agotando el 20% del prorrateo de las ayudas que le corresponde a la concesión y lo está haciendo con muchos problemas originados sobre todo por las ventas que llevan un tiempo cerradas y cuyos coches no llegan.
El plan establecía que cuando llegaran al 80% del montante total de las ayudas que correspondía a cada concesión, el Gobierno tenía que aprobar el prorrateo del 20% restante en función del número de unidades vendidas.
De ahí que la recta final esté generando muchos problemas al sector sobre todo porque, como denuncia el presidente de los concesionarios albaceteños, cuando la administración rechaza una ayuda «no explica el motivo, lo que hace que nos tengamos que volver locos repasando todo el procedimiento hasta encontrar dónde está el fallo, si es que lo encontramos».
Esta situación ha obligado a casi todos los concesionarios a no aprobar más ventas al amparo del plan, al menos hasta que se decida si se amplía o no, «porque prefiero atender a todos aquellos que tienen la compra hecha a falta de que llegue el coche o se solucione el papeleo», admitió Cifuentes.
Pese a los problemas finales, el presidente de los concesionarios albaceteños admitió que el plan había funcionado «muy bien» en la provincia, «aunque lo ha hecho mejor en otros lugares de España como Andalucía». Además, se ha logrado incrementar las ventas de coches, sobre todo entre los particulares, en su caso más de un 30% y estima que este tipo de operaciones han crecido en Albacete por encima del 50%.